Paraiso Kids - Buen rollo en familia

Los caprichos de los niños

Hoy en día los niños tienen “todo” y sin embargo están siempre insatisfechos. A menudo, nos encontramos en casa con quejas que no tienen fin, exigencias permanentes y caras de “pocos amigos”… llegará un día en el que estos niños llegarán a ser

adultos sufridores, llenos de ansiedad y estarán muy lejos de encontrar la felicidad. Hablamos de unas generaciones que nunca están satisfechas, sus demandas no tienen límites y siempre quieren más. Les cuesta ponerse en el lugar del otro y, por otra parte, se encuentran con una sociedad en la que predomina el supuesto bienestar, donde el ocio organizado se adueña del tiempo libre y enseguida aparece la temida expresión “me aburro” alterando notablemente la dinámica familiar.

En las primeras edades el niño se  mueve desde el egocentrismo, piensa que todo gira a su alrededor y se siente el centro del universo. Pero poco a poco, a medida que empieza a crecer, podremos hablarle de la existencia de los otros, comenzar a  educar su empatía y explicarle cómo tener en cuenta a los demás y como éstos sienten y perciben de manera diferente a nosotros. Desde los primeros años es muy conveniente que tengan responsabilidades no son demasiado pequeños para ocuparse de ciertos quehaceres: Guardar sus juguetes, colocar la mochila del cole en su sitio, poner la mesa, colocar la ropa sucia en el cesto…, de esta manera se sentirán útiles y fortaleceremos su autoestima.

  • ¿Por qué es tan “egoísta” en los primeros años?

Tal y como decimos, desde que el niño nace hasta bien avanzada la infancia, es un ser egocéntrico. El egoísmo (que según la definición extraída del Diccionario de la Real Academia Española procede del latín “Ego”, yo, y  se trata de un inmoderado y excesivo amor a sí que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás) es un estado natural inicial de la persona en el principio de su vida, etapa en la que conoce pocas cosas que no tengan que ver con ella misma y sus propias necesidades. El niño queda complacido cuando consigue satisfacer sus necesidades y se frustra cuando no, percibe la realidad desde lo que ve y vive; el resto deja de existir en ese momento. Su punto de vista es el único válido y es  incapaz de adoptar la perspectiva de otra persona, todo lo interpreta en función de su propia apreciación y experiencia.

  • Empatía, “darse cuenta de la existencia de los otros”.

Cuando pasan los primeros cumpleaños se amplía su red social, vivencias y experiencias interesantes, comprensión de los  límites y desarrollo de su inteligencia emocional; aparecen “los otros” con todas sus consecuencia, sus deseos, sus opiniones, sus sentimientos…. La empatía (Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro, definición también extraída del Diccionario de la Real Academia Española) esa capacidad de ponerse en el lugar de los demás, se trata de un proceso gradual que tarda un tiempo en desarrollarse pero que se  terminará incorporando definitivamente a la persona en la preadolescencia. En cualquier caso, este paso lleva consigo un nivel de compromiso más elevado, tanto para ellos como para nosotros los padres y hay que enseñárselo. En determinadas situaciones es importante exponer con palabras nuestros sentimientos, ayudarles a entender que sus intereses no siempre coinciden con los nuestros o con los de otras personas y que sus deseos no son más importantes que los de los demás. Podemos analizar momentos vividos y cómo se sintieron en ellos. La literatura infantil es una herramienta muy útil para todo esto, la transmisión de emociones y comportamientos de personajes ante sucesos y acontecimientos diversos llegará al mundo emocional de los pequeños por canales adecuados y muy significativos.

  • La “falta de ilusión”

En la época actual, las necesidades básicas de los niños y las “no tan básicas” están cubiertas. Las generaciones de ahora pertenecen a estos tiempos en los que el cole es divertido, el ocio presenta posibilidades ilimitadas, los profesores también son divertidos y los padres son amantes del diálogo y de la actividad familiar; no obstante, existen una serie de “enfermedades endémicas” de nuestra época y que suelen presentarse de manera enormemente extendida pues estos años tan hedonistas  tienen una cara oscura en la que habitan “la falta de ilusión”, “la insatisfacción continua” y “la pereza”.  Encontramos niños aburridos si no tienen programada su agenda, niños que empiezan a poner nerviosos a los padres y que se muestran poco autónomos reflejándose en sus capacidades de improvisar o ser creativos.  Se acostumbran a que todo les venga de fuera y sus necesidades tengan que ser satisfechas inmediatamente, no buscan por sí mismos la habilidad de sentirse bien; si la organización de su tiempo libre, el hecho de crear juegos, de explorar soluciones distintas y de investigar alternativas recayera también en ellos, sería muy acertado y potenciaría el desarrollo de su responsabilidad.

 Caprichos infantiles 450

Video relacionado con el tema:

  • Hacer Familia, Niños caprichosos

 

Artículos relacionados con el tema:

https://www.todopapas.com/ninos/educacion/ninos-caprichosos-como-actuar-442

Etiquetas: Educación, Niños

No tienes permisos para enviar comentarios. Sólo usuarios registrados. Regístrate.

Sobre el autor

Ana Roa

Ana Roa

Pedagoga, profesora especialista en Educación Infantil. Terapeuta familiar experta en Análisis Transaccional y Técnico Superior de Geriatría. Postgrado de especialización en TDAH. Máster Europeo en Coaching Educativo. 

Vocal de la Junta Promotora del Colegio Profesional de Pedagogos y Psicopedagogos de Madrid, Colegiada nº 40.223. 

Diseñadora de material didáctico-terapéutico para destacadas editoriales como Oxford University Press y Ediba, en las que ha participado como coordinadora de redacción y asistente a la Dirección. 

Coautora de colecciones de libros educativos relacionados con la lecto-escritura, lógica-matemática e inteligencia emocional (ed.Ediba). 

Colaboradora habitual en publicaciones educativas y psicopedagógicas españolas, europeas y latinoamericanas como Mi Pediatra, Ser Padres, Bayard, Psychologies, ABC Familia y Revista Iberoamericana de Educación (Comité Científico),  redactora del Blog roaeducacion.

Con amplia experiencia específica en formación, Ana Roa imparte talleres y conferencias para docentes y para familias en diversas asociaciones y centros como Dislexia sin Barreras, Atelma, Grupo Laberinto y colegios de la Comunidad de Madrid. 

Autora de los libros ¡Vive la Vida! (junio 2014) y El Yo Infantil y sus Circunstancias (marzo 2015) por la Editorial Pasión por los Libros