Paraiso Kids - Buen rollo en familia

El masaje infantil

¡Hola a todos y bienvenidos dede nuevo!. En el primer post os quise adentrar este mundo tan apasionante que es la Atención Temprana y aunque más adelante os hablaré sobre quiénes trabajamos en este mundo y cómo lo hacemos para estar todos coordinados, hoy decido adentraros en uno de los recursos más importantes de esta disciplina: el masaje infantil.

Coincidiendo con que llevo varios meses pensando en la importancia de que

el ser humano, al ser inminentemente social necesitar tocar, abrazar y sentir, decidí adentrarme en el mundo de la formación en masaje infantil en Atención Temprana. Existen numerosas técnicas de masajes (desde los ritos hindúes hasta las técnicas suecas más punteras), que desde antaño han luchado por el bienestar de los recién nacidos, que se han ido transmitiendo de generación en generación en diversas culturas hasta consolidarse como una técnica afianzada de intervención en los más pequeños.

El arte del masaje infantil, establece conexiones fundamentales entre el niño y su familia. Desde las unidades de Atención Temprana, se intenta potenciar en todo momento el vínculo y el contacto “piel con piel” (del que os hablaré en próximas entregas) ya que se entiende que es la primera manera que tiene el niño de expresarse. Al estimular el sentio del tacto, interaccionan todas las variables que rodean al bebé y que lo ponen en contacto con el mundo, especialmente en el plano emocional. Cuando un papá o una mamá toca a su hijo con las manos, generan una conexión tan especial que va más allá del plano físico.

Como os decía al ser inminentemente sociales necesitamos tocar y ser tocados, lo que nos proporcionan estrategias para vivir de manera afectiva y segura en este mundo que se nos plantea tan difícil cuando llegamos a él.  Pero el que el bebé reconozca como figuras de apego a su papá y su mamá no es la única ventaja de esta técnica, sino que además mediante ella los padres también aprender a entender y satisfacer las necesidades del niño. Otro de sus beneficios es que mejora la tonicidad muscular o que sirve como estimulador de otros sentidos como la vista, el olfato o el propio reconocimiento de la voz de los progenitores. Sin embargo, el punto álgido de este arte milenario consiste, bajo mi punto de vista, en que propicia situaciones de calidad y comodidad en las familias, a la par que sirve para poner en marcha los sistemas nervioso y enocrino que ayuda a la maduración del bebé.

En definitiva, ya que conocéis los beneficios de esta técnica, podréis entender que el masaje es bueno para todos los niños en general, ya que cualquier papá puede tener la ilusión de vivir estas experiencias cercanas en los primeros años. Aunque a lo largo del post se hace especial hincapié en el bebé, el masaje es una técnica que sirve para niños de todas las edades. Pese a ello, bien es cierto, que su eficacia está totalmente probada en niños que se han considerado como grandes prematuros o con hospitalizaciones muy largas, niños de acogida o niños irritables o con problemas de conducta. Además es altamente recomendable para aquellos bebés que sufren cólicos del lactante, estreñimiento, que tienen problemas de sueño o alguna patología a nivel muscular. Hablaremos más sobre este tema, que espero que os guste. Nos leemos pronto. 

Etiquetas: Niños

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Sobre el autor

Mónica Jiménez Astudillo

Mónica Jiménez Astudillo

Licenciada en Pedagogía, Máster en Educación Especial y Máster en Formación del Profesorado en la especialidad de Orientación Educativa, por la Universidad Complutense de Madrid.

Posgrado en Atención Temprana en Contextos Diversos y Vulnerables por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Educadora en Masaje Infantil por la Asociación Intenacional de Masaje Infantil y Doctoranda en Ciencias de la Educación en el campo de Atención Temprana por la Universidad Complutense de Madrid.

Ha trabajado como jefa de estudios y orientadora y actualmente desempeña su función como especialista en Atención Temprana en el Centro de Lenguaje, Aprendizaje y Psicomotricidad y es profesora en la Universidad Francisco de Vitoria.

Ha presentado diferentes ponencias y seminarios sobre Atención Temprana y Educación Especial y su relación con las familias y ha escrito algunas publicaciones en el mismo campo.